Devo

Es el primer animal que he tenido (si exceptuamos las pequeñas hormigas que campan por la terraza) y vivir con ella ha sido toda una sorpresa. Ahora me encantan todos los animales y soy absolutamente radical con la fiesta de los toros. Devo me ha enseñado muchas cosas, entre otras, a vivir más lentamente, porque cuando se te sube en el regazo para echarse la siesta soy incapaz de moverme ni un milímetro para no estorbar su sueño. Y es que se ha convertido en la reina de la casa la muy perrilla, porque tiene más de perro que de gato. Le tiro pelotas de papel y corre a por ellas, me espera en la puerta cuando llego y cuando estornudo me dice "salud". Habla mucho mi gata y creo que entiendo lo que quiere decirme. Me pregunto si ella me entenderá a mí.